Mahatma Gandhi, pensador indio, sobre cómo responder al mal: “Devolver el bien por el mal se convirtió en mi principio rector”


Mahatma Gandhi fue un pensador indio que dedicó su vida a la lucha por la independencia de la India y a la defensa de la justicia social mediante la resistencia pacífica. Su filosofía se apoyó en el principio del ahimsa, o no violencia, y en la búsqueda de la verdad.
Según cuenta en su autobiografía, An Autobiography: The Story of My Experiments with Truth, una de las enseñanzas que marcó su forma de pensar fue la idea de devolver el bien por el mal.
Gandhi recuerda que la había aprendido a través de una estrofa del poeta gujaratí Shamal Bhatt y que con el tiempo se convirtió en uno de sus principios fundamentales y en una de las ideas que marcaron su manera de entender la lucha y la resistencia.
Gandhi nació el 2 de octubre de 1869 en Porbandar, en el actual estado de Gujarat, al oeste de la India. Su padre, Karamchand Gandhi, había ocupado distintos cargos políticos en la región, mientras que su madre, Putlibai Gandhi, era una mujer religiosa y tuvo una gran influencia durante su infancia.
Esos primeros años marcaron su vida y, en especial, su forma de ver el mundo. Según cuenta en el capítulo diez de su autobiografía, titulado “Vislumbres de la religión”, allí repasa algunas de sus primeras inquietudes sobre la religión, la moral y la verdad.
Fue durante su juventud cuando conoció una enseñanza que más tarde se convertiría en uno de los principios que guiaron su forma de pensar.
En esas páginas habla de una estrofa didáctica en gujaratí, el idioma de su región natal, escrita por el poeta Shamal Bhatt. Según contó, aquellos versos “atraparon” su mente y su corazón. La idea central era sencilla y se basaba en devolver el bien por el mal.
“Su enseñanza —devolver el bien por el mal— se convirtió en mi principio rector. Y llegó a convertirse en una verdadera pasión para mí, hasta el punto de que comencé a hacer numerosos experimentos con ella”, escribió Gandhi.
El pensador indio no solo mencionó esa enseñanza, sino que también se detuvo en explicarla: “Por un cuenco de agua, ofrece una buena comida; por un saludo amable, inclínate con respeto; por una simple moneda, devuelve oro; si te salvan la vida, no escatimes en salvar otra”.
“Así actúan y hablan los sabios; cada pequeño servicio lo recompensan diez veces. Pero los verdaderamente nobles consideran a todos los hombres como uno solo y devuelven con alegría el bien por el mal recibido”, continúa la estrofa.
Ese mismo principio volvió a aparecer en su vida años después, cuando Gandhi viajó a Londres para estudiar Derecho. Allí conoció el Sermón de la Montaña de Jesús y encontró en sus enseñanzas una idea similar a la que había aprendido a través de los versos de Shamal Bhatt.
Según explica el Gandhi Book Centre, las palabras de Jesús sobre cómo responder al mal también lo marcaron. Con el tiempo, esas enseñanzas se sumaron a otras influencias que dieron forma a su filosofía de la no violencia y a la satyagraha, el método de resistencia pacífica que utilizaría en su lucha por la independencia de la India.
Fuente: www.clarin.com



